El contexto agrícola
del país podría describirse en dos situaciones, por un lado, la pérdida de poscosecha en Colombia se considera una problemática de urgente solución, ya que
se estima que se pierde alrededor del 50% de la producción total por cosecha.
También se considera que uno de los eslabones más débiles en la cadena de
suministros de alimentos en Colombia es la cadena de frío de frutas y verduras,
lo cual está vinculado a la contaminación y proliferación de enfermedades
transmitidas por alimentos.
Por otro lado, las tasas de crecimiento de producción
agrícola en frutales y hortalizas se han mantenido positivas durante los
últimos años y también se espera que esta tendencia continúe en los próximos. Con
miras a favorecer esta situación, las entidades nacionales están poniendo su
esfuerzo en mitigar el impacto ambiental del fenómeno del niño proyectado para
los próximos años, así como en el desabastecimiento alimentario de algunas
regiones del país y el control de plagas.
Sumado
a lo anterior se hace necesario fortalecer la cadena de conservación de
alimentos del país. Una de las alternativas más utilizadas en el mundo para atacar
esta debilidad, son las cámaras de atmósferas modificadas. Es una cámara
frigorífica hermética para la conservación poscosecha de frutas, verduras y
hortalizas, con la cual se busca controlar la atmósfera de consumo normal de O2
y CO2 de los productos agrícolas, a través la regulación de temperatura,
humedad relativa y permeabilidad de la infraestructura de la cámara. La
atmósfera se va modificando a medida que va pasando el tiempo y van cambiando
las condiciones del producto, lo que se cambia es la concentración de gases al
interior de la cámara, utilizando nitrógeno y regulando la producción de
oxígeno y dióxido de carbono. Las cámaras se pueden abrir para monitorear el
estado del alimento y cerrar nuevamente.
Con
esta tecnología es posible adecuar ambientes para los diferentes tipos de
frutas, verduras y hortalizas, reduciendo el tiempo de maduración con sus
respectivos cambios bioquímicos, lo cual permite conservar las características
organolépticas durante un mayor plazo. La duración de los alimentos sometidos a atmósferas modificadas esta entre cuatro y seis meses, dependiendo del mismo.
Cada tipo de cosecha tiene unos requerimientos diferentes en cuanto a la
concentración de la atmósfera y condiciones de almacenamiento, por lo que cada
cámara sería diseñada en función de las necesidades del cliente.
Este
producto puede ser adquirido por productores agrícolas de grande y mediano
tamaño, así como empresas procesadoras de alimentos, que necesiten almacenar
frutas y verduras en temporada para periodos posteriores en los que no haya
cosecha. Con él se busca almacenar los excedentes de las cosechas que no se
recogen por falta de capacidad u otros factores, en las cámaras para
comercializarlos en las épocas que no son temporadas de producción.
Para más información de estos equipos en Colombia contactar Red de Frío.
C. redefrio@gmail.com
Referencias:
Comentarios
Publicar un comentario